¡¡ME HE APUNTADO A UN TALLER DE ESCRITURA!!
Sí, creo que expresa mejor como me siento (función emotiva[sí, sí, lo sé; Lengua me afecta mucho]).
Bueno, pues eso. La razón de que lo escriba no es contar la noticia en sí, es pasaros un comienzo de historia que nos han mandado redactar para que lo leáis y también enseñaros unos relatos de dos escritores famosos que me han hecho (aunque no deberían) mucha gracia. Pero primero mi inicio:
"Aquella misma mañana
en la que Sandra Lago asesinó por primera vez, yo estaba cortándome el pelo. No
había sido una mañana lluviosa y por eso mismo me atreví a acercarme a mi
peluquería favorita, que estaba a veinte minutos a paso lento, en lugar de la
de la esquina en la que el peluquero no escuchaba al cliente y cortaba a su
parecer. En aquel momento no sabía que en aquella misma manzana donde mi
querido peluquero recortaba las puntas desperfectas de todo el vecindario se
había cometido un asesinato.
La noticia se
extendió por el barrio como el efecto del aceite sobre el agua, superponiéndose
a cualquier otra novedad o simple hecho que hubiese acontecido en aquellos
últimos meses.
El periódico le
dedicó la portada y dos extensas páginas, la televisión alrededor de media hora
y la radio no pudo dejar el tema en todo el día."
Ahora, los textos:
"BAILE
de Manuel Vicent
Era un duro forrado de amianto, y en ese momento iba a 200 por hora en la Dawasaki, de noche, camino de la discoteca, con la mente encelada dentro del casco color naranja, dejando atrás una ráfaga de hedor cabrío. La motocicleta estaba bien domada y por esa parte no había nada que temer, pero su chica le esperaba para bailar entre licores y jazmines en una terraza abierta junto al rompeolas, y tenía que llegar a tiempo; de lo contrario, otros comenzarían a manosearla y ya no habría remedio si ella encontraba a un tipo que fuera más duro que él. Apretó el acelerador. Por esa carretera de la costa había un tráfico violento compuesto por gente que también buscaba perderse, aunque la especialidad de este suicida consistía en pasar entre dos coches lamiendo las chapas con la máquina encabritada hasta salirse con la suya. Lo había conseguido tres veces esa noche, sólo que ahora, al adelantar a un camión de gran tonelaje en una curva, fue cegado por dos faros que se le echaron encima, y el joven sintió un golpe terrible en una pantoriila seguido de un chirrido de neumático, pero se hizo con la Kawasaki acelerando aún más con el furor de los vencedores, y al instante gozó del triunfo de no haber sido derribado, y el fuerte dolor que sentía en la pierna pronto se diluyó en el placer de la velocidad, o tal vez sucedía que el vértigo había alcanzado ese punto en que todas las sensaciones coinciden, incluidos el terror y la lujuria. Faltaban aún 20 kilómetros para llegar a la discoteca donde su chica ya lo estaba esperando con un matarratas en la barra, y en pocos minutos ella notó por el olfato que su lobo se acercaba. El tipo llegó cojeando en medio de la noche a la fiesta con un lado del cuerpo ensangrentado, y al entrar en la pista dispuesto a bailar enseguida un mambo, él mismo y todos los demás descubrieron con horror que le faltaba el pie izquierdo. Una lámina de camión se lo había segado limpiamente por el tobillo, y el pie dentro del zapato había quedado perdido en la carretera. Ahora el tipo, al darse cuenta, escupió."
"EL CONCIERTO DE MÁS ÉXITO
Thomas Bernhard
Una, así llamada, Asociación de música de cámara, conocida por tocar sólo música antigua en instrumentos antiguos originales, y que sólo incluye en su programa a Rossini, Frescobaldi, Vivaldi y Pergolesi, tocó en un viejo castillo del Attersee y tuvo el mayor éxito de su vida. Los aplausos no terminaron hasta que a la Asociación de música de cámara no le quedó una sola propina en el programa. Sólo al día siguiente supieron los músicos que habían tocado en un establecimiento para sordomudos."
"CARITATIVO
Thomas Bernhard
Una anciana señora vecina nuestra fue demasiado lejos en su caridad. Alojó en su casa a un, como creía ella, pobre turco que, al principio, se había sentido efectivamente agradecido por el hecho de no tener que vegetar ya en una choza condenada a ser demolida, sino que, por la caridad de la anciana señora, podía vivir ahora en su casa de la ciudad, situada en medio de un gran jardín. Se había hecho útil a la anciana señora como jardinero y ella, poco a poco, no sólo lo vistió de pies a cabeza, sino que realmente lo mimó. Un día apareció el turco en la comisaría de policía y declaró que había matado a la anciana señora que, por caridad, lo había acogido en su casa. Estrangulada, como pudo comprobar la comisión de investigación en la inspección ocular inmediatamente realizada. Cuando la comisión le preguntó al turco por qué había el turco matado y, por consiguiente, estrangulado a la anciana señora, él respondió que por caridad."¿Están bien, eh? A mi me han gustado :)
Ya os iré contando novedades y todas esas cosas que sabéis que yo cuento.