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domingo, 21 de febrero de 2016

LA BUSCA, PÍO BAROJA.

La Busca se publicó en 1904 y transcurre entre 1897 y 1902, años en los que estuvo presente la regencia de María Cristina de Habsburgo y el posterior reinado de su hijo Alfonso XIII. Durante estas fechas sucedió el desastre colonial, la guerra contra Estados Unidos y la crisis de 1898, que en literatura se tradujo en la Generación del 98 con los tres literatos (Baroja, Azorín y Maeztu). Debido a las mudanzas de las que fue participe, Baroja desarrolló la capacidad de observar y juzgar con frialdad el mundo que le rodeaba y de plasmar posteriormente en sus novelas estas observaciones y juicios. Su familia le inculcó los pensamientos liberales que le llevarían a crear un nuevo Lazarillo de Tormes al que pondría de nombre Manuel.
La Busca es el primer volumen de la trilogía “La lucha por la vida”, conformada además por Mala hierba y Aurora roja. Está dividida en 3 partes y tiene un total de 21 capítulos. En ellos se narran las aventuras de Manuel en Madrid. Manuel llega del pueblo a la capital para vivir con su madre, la Petra, y para trabajar. Acaba como zapatero con su tío y sus primos aunque un conflicto amoroso de Leandro, su primo mayor, le lleva a rondar por las calles en aventuras y trabajos diversos, desde ser miembro de la Sociedad de los Tres (Manuel, Vidal y el Bizco) hasta ser el ayudante del Custodio, un trapero honrado, de cuya hija se enamora Manuel y la cual juega con él hasta que este decide volver a las calles en busca de trabajo y siempre bajo la luz del sol.
Es un texto narrativo de narrador omnisciente que trata sobre la afrontación de conflictos sociales y existenciales y que propone una visión crítica de la sociedad de la época de Baroja. Tiene un estilo similar al del Lazarillo de Tormes, el realismo social. Es una novela benévola ya que hay un intento por parte de Manuel de remunerarse. Se caracteriza por ser una obra extraordinaria ya que es un vivo testimonio de la época del autor. Los personajes que destacan son: Manuel, que como es característico en los protagonistas de Baroja, se tambalea por la vida y afronta conflictos sociales y existenciales; la Petra, mujer tozuda y trabajadora; Vidal, vivo reflejo de la vida despreocupada; el Bizco, creyente de la supremacía de la fuerza física sobre la mental; Roberto, iluso y esperanzador; y la Justa, muchacha hermosa y manipuladora. Para escribir sus obras, Baroja se ha visto influenciado por otros autores, en el caso de La Busca, ha sido: Misericordia, de Galdós, La Colmena de Camilo José Cela, Tiempos de silencio de Luis Martín Santos y Crematorio de Rafael Chirbes.

Me ha encantado esta obra por la maestría sencillez con la que ha sido escrita. Baroja ha conseguido que al introducirme en su mundo olvide el mío, centrándome en Manuel y su historia. Esta novela es de las que debes leer varias veces para confirmar que te ha gustado o que no. O la adoras o la odias. En mi caso, la primera impresión, ha sido la de adoración, aunque me ha dejado con sensación de inquietud que me insta a releer la novela.

MI PLANTA DE NARANJA LIMA, JOSÉ MAURO VASCONCELO


Corren los años 60 en Brasil, el golpe de estado de 1964 deja huella en la población, empezándose a distinguir los barrios que llegarán a ser conocidos como Favelas como agujeros de marginación, violencia e injusticia civil. Esta obra se publicó en 1968, durante esos años se reflejó un momento histórico caracterizado, inicialmente, por el autoritarismo, por una rígida censura y autocensura arraigada. La novela se desarrolló en la primera mitad del siglo XX, cuando encontrar trabajo era asunto imposible y las condiciones y sueldos una vez lo consigues son pésimas. José Mauro de Vasconcelos retrata su infancia como mezcla entre la sangre nativa india (su madre) y la sangre de los colonos (su padre). Durante su infancia no tuvo apenas dinero y vivió en el barrio de Bangú, en el que se desarrollará la novela.
Es un documento social y un retrato del Brasil más desfavorecido, el de la pobreza más absoluta. Contada en primera persona y desde el recuerdo, Zezé conseguirá llegar fácilmente a nuestro corazón. Este niño de apenas cinco años, está creciendo y conociendo el mundo desde una inteligencia inocente, profunda y exploradora y con una imaginación infantil muy bien representada. Zezé, según su familia y todo el mundo, es un niño diablo. Hace travesura tras travesura y por ello recibe una palizas en su casa que acaban haciéndole creer al él mismo su natural maldad hasta tal punto, que para él, en navidad, no nace el niño Jesús sino el niño Diablo. Cuando su familia se ve obligada a cambiar de casa por la pobreza acontecida tras el despido de su padre del trabajo, Zezé hará un nuevo amigo, Minguiho o su Xururuca, también conocido por su arbolito de naranja lima. Será con él con quién juegue y se divierta y a él le contará todas sus desdichas y sus gracias. Durante la historia se irá descubriendo que la persona que más le quiere en la familia es su hermana Gloria (o Godóia), que es la única que le protege de los golpes del resto de su familia. Pronto hará un nuevo amigo, el Portugués, e irá con él en el coche más bonito de todo Bangú. Pero, un día, tras haber decidido Zezé que su nuevo papá era este tal Portugués, que parecía quererle más que el propio, el gran Mangaritiba (el tren) arrolló el coche de su amigo y este murió. Con esta vivencia de la pérdida de un ser querido en un niño, el lector se emociona casi como si le pasase a él: Zezé enferma gravemente, y, aunque acaba recuperándose, nunca olvidará a Manuel Valadares, el Portugués.
Mi planta de naranja lima tiene algo de autobiografía con aires picarescos y algo también de naturalismo filtrado por cierto realismo mágico americano, todo ello en las palabras y los recuerdos de un niño maltratado por el destino y que cree que tiene el diablo en la sangre. Esta obra es un obvio reflejo de la literatura brasileña contemporánea que refleja una sensibilidad hacia los desposeídos y un profundo amor y respeto por la naturaleza. En ellas está presente la dureza de la vida en Bangú, la niñez en los barrios pobres, y otros aspectos que el autor trasmite, sin renunciar a los regionalismos, en un lenguaje claro y directo. El claro protagonista de la narración es Zezé, un niño travieso pero inocente y muy inteligente, con una mirada clara que la vida se encarga de enturbiar. Otros personajes son Gloria, su hermana, que le protege y cuida y es quién más le quiere con ese carácter suyo tan protector y tierno, el Portugués, o Manuel Valadares, que cuida y quiere a Zezé y se sorprende de la crueldad a la que está sometido en su casa, Minguiho, su planta de naranja lima, a la que Zezé le cuenta todo y con la que pasa grandes momentos, Ariovaldo, con quién Zezé desarrolla su gusto por la música y con quién se divierte yendo por las calles a voz en grito, y Luís, o el Rey Luís, su hermanito y al que Zezé quiere muchísimo y protege así como enseña todo lo que él sabe y aprende del tío Edmundo.
Vasconcelos escribió Mi planta de naranja lima en apenas doce días, y yo me pregunto ¿cómo pudo escribir una obra de tal esplendor en apenas doce días? Y eso, sólo me lleva a la magnitud de la maestría de este autor, en cómo llega al lector en apenas 208 páginas y cómo retrata la niñez a la perfección, con toda su inocencia y sencillez pero escondiendo una inteligencia que florece poco a poco, tan lentamente como Vasconcelos se interna en tu mente y tu corazón y te hace llorar y reír junto a Zezé.


sábado, 28 de noviembre de 2015

Hace mucho que no escribo, y siempre empiezo disculpándome. Pero hoy no, hoy toca un cambio de rumbo.

La tristeza es algo triste. Algo desaforadamente triste que no te deja pensar. La tristeza es tan depresiva que no te permite tener la cabeza centrada en algo que se mínimamente razonable. Lo peor es que la depresión es simplemente un daño colateral de la adolescencia. Es algo que ocurre como periodo de tu vida, sin que puedas evitarlo, por mucho que lo intentes con terapia, pastillas, un magnífico y carísimo psicólogo o encerrado en tu habitación y concentrando tu mente a una única tarea simplona que no te haga reflexionar sobre la vida, porque si dedicas un segundo a pensar en algo, te deprimes más de lo que ya lo estabas antes. Esta transición, como todas, la pasan unos mejor que otros. Algunas personas tienen más suerte que otra y su mente nunca inmadurece del todo, sino que pasa de una infancia medianamente pensante a una adultez temprana y agraciada. Otros, por el contrario, tenemos la desgracia de vivir la adolescencia en toda su depresiva intensidad. No quiero explayarme en eso, no quiero describir mi adolescencia porque eso me pone aún más triste.
Lo mejor de la tristeza-adolescencia es que la felicidad que se vive es tan esporádica que te llena de mucho más gozo que cuando vives una felicidad continua, de la que apenas percibes que es felicidad hasta que ya es tarde, como pasa con todo. La felicidad es un sustantivo abstracto muy difícil de definir, en la RAE aparece de la siguiente manera:

felicidad.
(Del lat. felicĭtas, -ātis).
1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Pero en realidad es mucho más complicado e indefinible que eso. Sí, es un estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien. Ea, la felicidad está conectada a un bien ¿material o inmaterial? Sin concretar. También es una satisfacción, gusto, contento. Que son otros sustantivos abstractos que anulan la veracidad de ser usados como significado o como un sinónimo que explique lo que la palabra dicha quiera decir. Como tercera opción para comprender por último esta palabra nos la presenta como un adjetivo que acompaña a suerte. Suerte feliz no es más que una frase hecha e inútil que está puesta como una pretensión de que alguien entienda algo. Pero si describimos una palabra es completamente incongruente y estúpido que en una de sus definiciones aparezca esta misma como adjetivo. Obviamente un adjetivo quiere decir lo mismo que un sustantivo que provengan del mismo lugar y tengan una misma definición indefinible. Por lo tanto, ni la mismísima RAE sabe definir lo que es felicidad y a esto me atengo para decir que la felicidad es algo tan subjetivo que jamás llegará a ser entendida del todo. Cada individuo del planeta la vive a su manera y la siente de modo diferente al otro, por muy parecido que se tengan entre ellos. Ni siquiera dos gemelas vivirán la felicidad de un mismo modo, si fuese así pasaríamos a llamarlas drones. ¿Por qué digo esto? Porque la felicidad se plasma en la vida y pensamientos del ser humano que pasan a formar parte del carácter de cada uno de una manera que ni me imagino. Y si, como bien he dicho, uno no es feliz sí espera serlo de algún modo, siempre a su manera. Hay personas que son felices quejándose por todo, incluso por no ser felices. En este ejemplo se expone lo susodicho de que la felicidad es subjetiva, absurda, indefinible, abstracta, única y preciosa.
Hemos empezado hablando de la tristeza y la adolescencia y nos hemos metido de lleno en la felicidad. Quiero dejar este tema por un tiempo porque nos podría llevar demasiado tiempo llegar a explicar su perímetro de amplitud, que es a lo máximo a lo que podemos siquiera aspirar, y olvidaríamos otros aspectos incongruentes de la vida que me atormentan en mi desdichada, feliz, corta y fatalista vida. Un único punto más sobre la felicidad es porque he hablado de ella enlazándola con la tristeza y la depresión. Pues bien, a mi modo de parecer, la tristeza está siempre presente en nuestra vida y por ello debe abarcar a la felicidad, siempre de forma abstracta, difusa y generalizada. Nunca un sentimiento está dentro de otro, pero esquemáticamente hablando y desde mi mente racional y lógica que ve el mundo desde una perspectiva falsa y depurada, así es como he decidido expresarlo. Y también es absurdo que intente explicar un tema que he repetido hasta la saciedad es indefinible y por lo tanto inexplicable, pero el ser humano, y yo dentro de este grupo de seres vivos en el que me incluyo, desafortunadamente (pues ser un animal o una planta sería infinitamente más sencillo) es absurdo y no se puede esperar nada de él que no lo sea.

Siempre hago que empiezo un tema filosófico y polémico y no lo termino. Nunca lo hago. Creo que es el encanto de lo que escribo. Que empieza con la intención de ser algo grandioso y perfecto, el trabajo de mi vida, y que termina no siendo más que novecientas cuarenta y nueve palabras apenas correctamente escritas y enlazadas entre sí por una artista que quiere ser brillante pero que no sabe terminar un trabajo, que no sabe continuar con algo mucho tiempo. Una artista que aún es adolescente pero que es fatalista, hasta el punto de pensar de que si no escribe una obra maestra ya, no llegará a ser nada ni nadie en esta vida subjetiva, absurda, indefinible, abstracta, única y preciosa. 

viernes, 24 de julio de 2015

Reflexiones, de nuevo

Es increíble lo que las series y las películas pueden abstraerte y cambiarte. Lo que pueden hacer que pienses y que sientas. O incluso que puedan insensibilizarte. Sí, he dicho insensibilizar. Porque es así; en las series y en la películas hay tanta violencia y muerte tanta gente que acabas por acostumbrarte y cuando pasa en la vida real, cuando muere alguien a tu alrededor (no personas muy cercanas, como familia o amigos íntimos) no lloras. O a mí me pasa. En cambio cuando muere un personaje de una serie, o una película, lloras a cántaros.
Esto me ha dejado verdaderamente tocada. Ahora es como si viviese en una nube y no sé como volver a la vida real, como superarlo. Puede parecer una tontería. Pero es verdad. Y no me encuentro en disposición de dejar de ver series y películas (bien, llamémoslo ver "pelies") porque son una terrible adicción, en serio. Lo son.
El problema de las adicciones es que es difícil que el adicto se dé cuenta de que lo es. Pondré un ejemplo: tengo una amiga fumadora, llamemos a esa amiga Sara. Pues bien, Sara es adicta al tabaco, pero cada vez que se lo digo, lo niega. Yo le pregunto que si podría dejar de fumar, y ella me responde que sí, que si quisiese podría dejar de fumar. ¿Veis el problema? Si quisiese. Pero el caso es que la adicción radica en que no quieres dejar eso que te tiene enganchado, por lo que decir que si quieres puedes dejarlo es como admitir que eres adicto. Porque una persona hace lo que de verdad quiere. Si un fumador dice que no puede dejar de fumar, que le resulta imposible, es porque no quiere dejar de hacerlo. Y eso lo pueden producir todos los productos que tú quieras, el problema es que funcionan, porque un adicto solo puede dejar de serlo (y no hablo solo de fumadores, también hay otros tipos. Yo misma soy adicta a las pelies, y me doy cuenta, pero aun así no voy a dejar de ver pelies porque no quiero. Y no tengo el valor necesario, sinceramente. Bueno, al caso) cuando de verdad se lo propone (antes ponía; porque un adicto solo puede dejar de serlo ... cuando de verdad se lo propone)
Creo que el tema está zanjado, por hoy. Aunque me he desviado bastaaante, pero bueno...
Bye-Bye

martes, 26 de mayo de 2015

Recordando viejos tiempos

"Quiero hablar de los tipos de libros que me gustaría escribir, me refiero:
por ejemplo: Fantasía, Policíaca, histórica, ciencia ficción, Misterio, terror, etc.
Por mi parte lo que mas me gusta escribir es fantástica, misterio e histórica, pero no descarto escribir policíaca, la ciencia ficción no es lo mio y el terror menos todavía.
La fantasía es muy fácil de escribir, pero yo no busco exactamente lo fácil, yo busco lo perfecto. Ahora mismo estoy  con una historia que me parece muy prometedora, en esa historia mezclo histórico, porque es en el pasado, fantástico por que tiene magia y  criaturas mitológicas y real porque intento que la magia y las criaturas mitológicas sean los mas certeras posibles, ademas, todas las coincidencias son muy visibles que no lo son y dan crédito a lo que yo siempre he dicho, la coincidencia no existe, todo pasa por alguna razón. No sé si me he explicado bien con lo de la realidad y ahora lo aclaro lo mejo que pueda con un ejemplo:
En mi historia hay un capitulo que es en roma y que cuando esta dentro del coliseo en una fuente toca una piedra y se cae un pergamino, esa era mi idea inicial pero mas tarde cuando se lo conte a mi padre este dijo que no era creíble que se cayera un pergamino de una piedra inspeccionada por mil arquologos, a si que yo le pedí ayuda y me dio una idea mucho mas realista, cuando toco la piedra me viene una imagen a la cabeza, una imagen que mas tarde se cumple y por la que empieza mi aventura.
A eso  era a lo que me refería con magia realista. Bueno,  creo que yo ya tengo claro que tipo de escritura quiero escribir, ahora os toca decidir a vosotros."
No sé si os sonará esta entrada que publiqué en Septiembre de 2012 (hace casi ya tres años :O) pero resulta que he estado repasando viejas publicaciones y me topé con esta. Las tildes y las faltas habrán de perdonárseme ya que tenía 14 (Oh, my god!) años. Aquí digo que mis géneros son el fantástico, el de misterio y el histórico. Quiero recalcar la evolución que he hecho durante este tiempo. El fantástico ya no lo uso porque me está pareciendo algo más infantil y hasta que no encuentre la forma de... ampliarlo a más público estoy con otros géneros que me gustan más. Dije que la ciencia ficción no era lo mío, ciertamente en ese momento no sabía exactamente qué era la ciencia ficción, solo me sonaba de algo, y lo que abarca este género se lo atribuía al fantástico,  así que sí, sí escribo ciencia ficción y mucho, he de añadir, sobre todo distopías (de momento, jaja). Estoy leyendo terror (It, Stephen King) y creo que voy a empezar a escribirlo (¡Por fin!), después de It tengo pensado leer a Lovecraft, un escritor de terror que "creó" a base de recopilaciones un libro llamado Los mitos de Chutluh (o algo así, no estoy segura) y a ver si ese me da más miedo porque con el de Stephen King solo tengo-de nuevo-morbo. 
Os dejo con la reflexión (que solo he hecho yo, jaja) y me despido, que ya es tarde para mi xD
pd: os recomiendo mil veces el de It, ya os diré sobre Lovecraft.
pd: Oh! Se me olvidaba-siempre se me olvida algo, ¡torpe!-también estoy con el género romántico, y creo que no puedo dejarlo porque estoy en plena adolescencia (17 añitos, fieraaa... ah, no, la canción era con 16... xD) y es algo que, parece, necesito. Pero intento diversificar en eso del amor y mezclar uno que es posible, otro que acaba mal, o amor homosexual, o lo mezclo con el amor fraternal y por la familia, etc..

miércoles, 18 de febrero de 2015

José Carlos Somoza

No sé si habréis oído hablar de él, pero es un escritor MARAVILLOSO. Escribe misterio, suspense y ficción, algunos dirían que terror pero a mí no me da miedo, solo morbo. Sus historias son todas muy originales, con temas actuales pero evolucionados a un futuro próximo. Somoza te engancha a la primera página y si no, no estás hecho para él. Fijaos si de todas las novelas que ha escrito, no sé cuantas serán, solo me he leído cuatro y ya estoy completamente extasiada... ¡cómo será cuando me las lea todas-porqué lo haré-!
En realidad ahora mismo estoy terminando mi cuarto libro de Somoza: La cuarta señal. es el más reciente y uno de los mejores, aunque debo decir que el libro que más me ha capturado suyo es el de El Cebo. No quiero adelantaros nada, NI DE LEJOS. Tan solo os pondré los resúmenes y os daré mi opinión.
Tetrammeron
Soledad, una tímida niña preadolescente cree que es invisible para su familia, sus compañeras de clase, incluso para su profesora. Durante una excursión del colegio, se queda rezagada y cruza una puerta que la llevará hasta una estancia en la que encuentra a cuatro adultos sentados en círculo y contando historias en una atmósfera de irrealidad y misterio. De pie frente a ellos, Soledad percibe una ligera amenaza con tintes sexuales, pero siente curiosidad y decide permanecer allí y ver adónde lleva este misterioso cuarteto. A través de las historias del Señor Formas, la Señora Lefó, el Señor Obispo y la Señora Güín, Soledad va despojándose de su identidad mientras desafía al círculo literario descifrando las claves ocultas en sus enigmáticas narraciones. José Carlos Somoza recrea un ambiente de novela gótica y de terror, de suspense creciente, una red de historias perturbadoras que se abren como cajas prodigiosas para descubrir otros mundos, unidos por la presencia constante del pecado, la tentación, la lascivia, el mal. Libre de culpa, Soledad tendrá que atreverse a imaginar su propia historia para cerrar el círculo de Tetrammeron.
Este es el que menos me gustó de todos, quizás porque es el más raro-que ya es decir-de todos, pero no me convenció del todo la trama, claro que va por opiniones.
Ziz Zag
Elisa Robledo, joven profesora de física teórica, guarda un secreto terrible. Un secreto que se remonta a diez años atrás, pero queno ha dejado de atormentarla desde entonces. Hasta esa mañana, cuando comprende que tendrá que huir para salvar su vida y que necesitará la ayuda de su único amigo, un colega de su departamento. Junto a él, Elisa comenzará a recordar las claves de lo sucedido cuando era alumna del prestigioso científico David Blanes, cuyos análisis, basados en la «teoría de cuerdas», quizá harían posible contemplar el pasado de la humanidad, convertirla en testigo de la crucifixión de Cristo o vislumbrar la Tierra en pleno período Jurásico, pero que acabaron ofreciendo un resultado insospechado y escalofriante. Ahora, años después, Elisa intentará evitar el peligro letal que se cierne sobre ella y todos los que estuvieron relacionados con aquellos experimentos. Un peligro fruto de una implacable persecución... 
Ay, Dios... este otro, en cambio, me encantó. Eso sí, me dio un pelín de "cosa"-¡Yo no le temo a nada!-alguna parte del libro, que no adelantaré. Lo recomiendo mil y una veces.
La Cuarta Señal
«Esta es, ante todo, una historia de amor donde los personajes son reales a ratos, dependiendo del estado de la conexión a Internet. También es, incidentalmente, la crónica de los Cuatro Días Más Importantes de Todos.» En pleno siglo XXI, el mundo virtual Órgano prácticamente ha sustituido al mundo real: la gente trabaja, se divierte y se relaciona en Órgano. Pero la aparición de una joven en el altar de una iglesia bajo una lluvia de rosas marcará el inicio de los Cuatro Días Más Importantes de Todos y, si nadie lo evita, el fi n de ambos universos.
Aún no lo he terminado así que no puedo decir nada hasta que no lea el final, que es cosa muy importante, pero de momento está siendo el segundo mejor-pobrecillo, no puede desbancar a El Cebo.
El Cebo
Ella es la mejor, la más preparada, la única que puede atrapar al Espectador, el mayor y más brutal homicida de todos los tiempos. Ella es el cebo: ha sido entrenada para cazarlo. En un tiempo en que la tecnología ya no sirve para atrapar a los asesinos, la policía descubre un método infalible cuyas claves se pueden interpretar en el teatro de Shakespeare: cada una de las obras del artista, escritas bajo el influjo del Círculo Gnóstico de Londres, refleja la manera de manipular el deseo. Los cebos, expertos en conductas humanas, son adiestrados para utilizar ese poder creando máscaras que controlen lo que anida dentro de nosotros mismos. Cuando Diana Blanco, el mejor cebo de la policía, descubra que su hermana es el próximo objetivo del Espectador iniciará una carrera contrarreloj que la conducirá hasta la guarida del monstruo. A partir de ese momento se desencadena un trepidante juego de sospechas que llevará a la protagonista a un final inquietante y explosivo, siguiendo la estela de un paisaje desolado donde nada ni nadie son lo que parecen. En este thriller imposible de abandonar, el autor de Clara y la penumbra nos presenta un futuro más cercano de lo que creemos, poniendo a prueba la inteligencia del lector y sus ganas de gozar con una novela impecablemente bien escrita. Una puerta al mundo fascinante y perturbador de José Carlos Somoza. LA ÚNICA FORMA DE CAZAR AL ASESINO ES DARLE LO QUE DESEA.
Con este no puedo decir otra cosa que PERFECTO. Es uno de mis libros favoritos y me atrapó de tal forma, que apenas unas pocas semanas después de haberlo terminado por primera vez-no llegó a un mes-me lo releí. Con tanto elogio no espero que os decepcionéis si no os gusta, porque este escritor es un poco especialito y no tiene porque gustar a todo el mundo-tontos ellos, que se lo pierden-.
No puedo decir nada más, las reseñas se me dan fatal, ya lo he intentado y nada. Sorry.
Tan solo me repetiré:
LOS RECOMIENDO TODOSSS-sobre todo el último ;)-!!!!!!!!!!!!
PD: Somoza es el hombre de las gafas redondas y el pelo medianamente largo con la mano en la barbilla situado entre J.K Rowling y Laura Gallego, en la parte inferior :D

domingo, 4 de enero de 2015

El Jazz y otros fenómenos

Estoy dando mis primeros pasitos en el jazz y de momento me está gustando.... MUCHO jajajaja me relaja, al igual que la música clásica. Es música tanto para concentrarse como para bailarla.
Puede sonar muy inculto, pero he escuchado las mejores canciones de Louis Armstrong y no sabía que eran suyas ni que eso era jazz. Y además he encontrado una página web donde puedes escuchar tanto jazz como blues y otros tipos. Es verdaderamente un gustazo encontrar música que te gusta y que antes no. La página, por si os interesa, se llama radiojazz (www.jazzradio.com)
También estoy estudiandomelo un poco, la historia y todo eso en wikipedia (no he encontrado otra pagina, sorry) y me gusta lo que leo. Investigaré más y me descargaré música para el móvil. Creo que puedo volverme una aficionada del jazz :)
Ya os iré contando!!!

Actualizado- P.D: he visto la entrada anterior y siento que no sea una reseña pero es demasiado trabajo para una auténtica vaga como yo, sorry :( :D